Año 2000
Título original: AutoTraductor: Albert Nolla Cabellos
Sinopsis:
Masako, Kuniko, Yoshie y Yayoi trabajan en el turno nocturno de una fábrica de comida preparada de los suburbios de Tokio. Todas tienen graves problemas tanto de dinero como familiares (maridos infieles, suegras discapacitadas o hijos imposibles) y se desenvuelven en una atmósfera hostil e inhóspita. En el caso de Yayoi desemboca en el asesinato de su marido cuando éste la agrede físicamente. Masako la ayudará a deshacerse del cuerpo, ingrata tarea para la que contarán con la ayuda de las otras dos compañeras de trabajo, Kuniko y Yoshie. Juntas descuartizarán el cadáver y lo desperdigarán por varios puntos de Tokio. La policía sospecha de ellas pero todavía no tienen pruebas. Mientras tanto, un prestamista vinculado a los yakuza chantajea a las mujeres para que se ocupen de más cadáveres.
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Oscura y original novela negra japonesa que conocí a través del blog "Con un libro en la mano", leyendo la reseña de Pilar, que me parece muy acertada.
"Out" empieza presentándonos una situación que crees que va a ser una historia más o menos típica de crimen doméstico que unos aficionados intentan ocultar y acaba siendo un entramado de personajes complejos cuyas vidas se van entrelazando y desarrollándose por derroteros inesperados, con circunstancias de lo más escabrosas y truculentas en algunos momentos.
El personaje más extraordinario de todos es el de Masako, que por alguna razón me trae a la mente la Lisbeth Salander de Larsson. Y no es que realmente se parezcan su físico o sus circunstancias vitales, pero se trata en ambos casos de mujeres fuertes y con un lado oscuro capaces de enfrentarse a lo más inesperado y de aguantar como nadie la presión; ambas son personajes que cruzan los límites y a las que sin embargo vemos más como heroínas que como delincuentes.
Otro aliciente del libro es su reflejo de la cultura japonesa más desconocida: no el mundo de los negocios y la alta tecnología, sino el punto de vista de los trabajadores menos cualificados, las familias humildes, los bajos fondos y los emigrantes. Me ha llamado la atención tanto la sociedad machista que se nos muestra, como los problemas económicos de buena parte de la población, algo en lo que uno no piensa cuando le viene Japón a la cabeza. Por otra parte está la forma tan distinta de vivir y relacionarse: saludarse con reverencias o medir las habitaciones en tatamis resulta de lo más chocante para la mirada occidental.
Debo reconocer que el estilo de Natsuo Kirino en un principio me pareció demasiado simple, pero conforme avanza la narración va creando una atmósfera desasosegante y teñida de melancolía que acompaña muy bien a los personajes. Muy recomendable.
