Editorial EsenciaAño de edición: 2011
Título original: Bound by your touch
Edición original: 2009
Traducción: Patricia Nunes Martínez
Sinopsis:
Después de un horrible desengaño amoroso, Lydia decide dedicar todos sus esfuerzos en gestionar el trabajo de su padre, un famoso egiptólogo, y en defender su honor, pues se le acusa de haber enviado algunas falsificaciones desde Egipto. James Durham, el frívolo vizconde de Sanburne, ha recibido una de esas piezas y está convencido de que ella lo sabía de antemano. Gracias a James, Lydia se entera de que se ha urdido un complot para arruinar a su familia, pero ella no necesita la ayuda de uno de los hombres más deseados de Londres, y, desde luego, no tiene ningún interés en que él la conquiste. El guapo vizconde le sorprenderá y Lydia se verá envuelta en un peligroso juego de seducción en el que aprenderá que el mayor peligro se halla en las secretas motivaciones que Sanburne guarda en su corazón.
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Aunque la sinopsis de la editorial plantea el tema de la novela recurriendo a expresiones tan trilladas en la novela romántica como las "secretas motivaciones" del héroe y los "peligrosos juegos de seducción" en que se verá envuelta la protagonista, las novelas de Meredith Duran tienen siempre, al menos hasta donde yo he leído, poco de convencionales, más allá de las portadas. Y eso de las portadas merece su comentario porque, ¿por qué se empeñan en colocar en ellas a descamisados cachas con guapas despampanantes cuando los protagonistas no se parecen a ellos físicamente ni muchas veces siquiera van vestidos de acuerdo con la época en la que transcurre la historia? Está claro que lo que las editoriales quieren es vender más y debe ser que así lo consiguen, o eso creen ellos. Desde luego lo que no consiguen es atraer a clientes con prejuicios hacia la novela romántica que piensan que estas historias ofrecen poco más que "novela erótica para marujas", como dicen algunos.
Portada aparte, la novela de Meredith Duran ofrece una historia de personajes complejos y que luchan cada uno con sus demonios personales. Plantea además temas poco desarrollados en novela romántica, por lo general más liviana, como son la violencia de género, los tratamientos de enfermedades mentales o los celos (de los que dañan una relación, no de los que surgen por pequeñeces sin importancia) entre hermanas. También se describen en la novela ambientes muy alejados de los salones de baile y mansiones de lujo, como son los antros en los que se celebran peleas de boxeo por dinero y los barrios marginales.
Otro aspecto que destaca siempre en esta autora son sus personajes femeninos: sus protagonistas son mujeres fuertes y que toman las riendas de su destino. En este caso, Lydia depende de su padre, como tantas jóvenes de la alta sociedad de la época, pero intenta desarrollar una carrera como estudiosa de arte y antropología y sueña con ir más allá en sus estudios. Aunque sea de forma sucinta, Meredith Duran nos muestra la lucha de las mujeres del siglo XIX por ser reconocidas en un mundo reservado hasta entonces solo a los hombres.
La relación de ambos personajes avanza poco a poco, desde el enfrentamiento inicial y el asombro por el descubrimiento de una atracción mutua que sorprende a ambos, hasta un progresivo enamoramiento que se afianza al final. Hay escenas tiernas y escenas de sexo, pocas y poco creíbles para la época y las circunstancias de los personajes (una mentalidad tan abierta sexualmente no parece muy probable en una joven de clase bien sin ninguna experiencia con los hombres), al menos a mi parecer, lo que no impide que gusten porque están bien contadas.
No creo que sea una historia redonda, pero me gusta en conjunto. Se me queda coja en algunos aspectos, por ejemplo, el papel de algunos secundarios queda un poco forzado, están metidos un poco con calzador, excepto para los que los conocemos porque sabemos que son protagonistas de novelas posteriores de la autora; la actitud de la hermana de James también resulta extraña, no acaba de convencer y da la impresión de que, además para explicarnos por qué James se lleva tan mal con su padre, está ahí para que la conozcamos y leamos su historia en otro libro (que no se ha escrito aún, por lo que yo sé, pero que seguro que se escribirá). A pesar de todo, como digo, me ha gustado la relación de esta pareja, cómo se ayudan el uno al otro y lo poco convencionales que son ambos. No es mi libro favorito de Meredith Duran, pero merece la pena.



